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FanFic: La noche del 31 de agosto


By FanFicProject - Posted on 28 Septiembre 2008

Este es un pequeño fancic que escribí hace un tiempo... Sólo quiero saber qué os parece!! Gracias por leerlo a los que lo terminéis, y al resto, gracias por intentarlo!

1. La traición de Peter
En un pequeño camino rodeado de árboles y sumido en la oscuridad de la noche, apareció de la nada un hombrecillo. Aguardó un segundo con la varita en alto, esperando oír a cualquiera que lo siguiera. Después de unos segundos de oír el viento rozar las copas de los árboles, se relajó un poco. Nadie había notado su huída.
El hombre echó a correr por el sendero, impaciente por llegar a su destino. En ese momento, la nube que ocultaba la luna se apartó y dejó ver el rostro del mago.
Sus facciones recordaban bastante a las de un roedor, con sus ojos pequeños, oscuros y húmedos, y su nariz puntiaguda. Incluso sus incisivos parecían más largos y afilados de lo normal. Su cara, aunque rechoncha, no tenía buen aspecto, y su pelo enmarañado, ya con algunas entradas en las sienes, empezaba a verse algo descolorido.
Corrió durante unos minutos por el camino, sin detenerse, y finalmente llegó hasta una verja de hierro que servía de entrada a un largo camino de piedra. Resoplando aún por el esfuerzo, dio un golpe seco con su varita en ella.
En ese momento, el hierro de la verja empezó a retorcerse y contorsionarse, componiendo un rostro humano horrendo que, sin ojos, observó al pequeño y rechoncho hombre.
- Manifiesta tus intenciones – ordenó el extraño rostro de hierro, con una voz metálica y firme, y sus palabras resonaron en la oscuridad.
- Soy… soy Peter Pettigrew – contestó éste, jadeando aún. -. Ve... vengo a hab...hablar co...con mi señor. Te...tengo importantes noticias pa...para él.
La verja se abrió y Pettigrew, ansioso, pasó rápidamente al otro lado de ésta. Avanzó por el retorcido camino, hasta que se halló frente a la puerta de una mansión estilo medieval, gigantesca y sombría, con grandes ventanales y altas torres afiladas. Llamó tres veces a la oscura puerta de madera sólida, hasta que ésta se abrió. En el umbral se hallaba una extraña y pequeña criatura con ojos saltones y orejas largas y puntiagudas, parecidas a las de un murciélago. Su piel, verde y caída, estaba sucia, y su pequeño cuerpecito estaba tapado en gran parte por una tela raída que parecía ser un paño de cocina.
- ¿Qué desea el señor? – dijo la criatura, con una vocecita aguda y ronca, y un tono que pretendía sonar servicial.
- ¡Tr...traigo noticias para mi señor! ¡Déjame pasar! – contestó Pettigrew, impaciente.
- El Señor Oscuro no está ahora mismo – contestó la criatura -, pero si lo desea el señor puede pasar. Mis señores están ahora mismo con la señorita Lestrange, así que si el señor me sigue lo llevaré con ellos.
Sin decir una palabra más, el extraño ser echó a andar rápidamente hacia el interior de la casa, y Pettigrew lo siguió. La puerta se cerró sola nada más entrar en la vivienda, con un golpe seco, como si alguien hubiese pegado un portazo.
El ser y el hombrecillo caminaron por un pasillo hasta que llegaron a una sala cuya puerta estaba cerrada y de donde salían voces. La criatura abrió la puerta y anunció:
- El señor Pettigrew ha llegado, y dice tener noticias.
- Dile que pase – ordenó una voz de hombre.
Pettigrew entró en la estancia. Era una habitación alta, y muy ostentosa. Rebosaba de todo tipo de adornos de oro y de tapizados. Frente a la chimenea se hallaban dos mujeres y un hombre sentados en cómodos sillones de robusta madera oscura y almohadones de terciopelo rojo.
Las primera de las mujeres era morena, alta y de parpados caídos. La segunda se parecía bastante, era alta y guapa (aunque esto no se notaba, pues tenía una expresión de eterna antipatía y asco que le quitaba toda hermosura a sus facciones) aunque era pálida y de rostro afilado. El hombre era parecido a ésta última, pues era también pálido y sus cabellos eran claros.
- ¿Qué quieres? – dijo la mujer rubia, acentuando su expresión de asco.
- Ve… vengo a ver al nu…nuestro amo, Narcisa – contestó Pettigrew, tartamudeando con una mezcla de emoción y miedo –. Te…tengo noticias…
- Tendrás que esperar. Ha salido – replicó ella, y añadió -. Más te vale que sea importante, ya bastante ocupado está con lo de esos asquerosos Potter.
- Exacto – asintió el hombre -. Dumbledore parece haberse enterado y ahora los tiene escondidos. Ese repugnante traidor de sangre siempre se entera de todo.
El rostro de la mujer morena, antes indiferente, había adoptado una expresión de intenso odio al oír el nombre de Dumbledore.
- Ese inútil chiflado… ¡cree que puede con mi amo! ¡Se atreve a nombrar a mi Señor! – Con cada palabra, la mujer iba subiendo la voz en un tono casi delirante, que tornándose burlón al añadir - ¡Cree que puede vencerlo con el amor! ¡Que el amor es más poderoso que su magia! - Soltó una amarga carcajada. Su expresión era de una locura casi indescriptible. - ¡Me gustaría encargarme yo misma de matarlo! ¡Asqueroso traidor! ¡Si yo pudiera…
- Tranquila, Bellatrix – la cortó el hombre -. Ya sabes que el Señor Tenebroso quiere encargarse personalmente de él.
- ¡Me da igual, Lucius! – Bramó ella, febrilmente - ¡Se merece que lo mate! Se atreve a decir que es más poderoso que mi amo… ¡No merece ni estar en su presencia!...
En ese momento se abrió la puerta de la habitación y apareció una figura de lo que pareía ser un hombre… o por lo menos, algo que lo fue.
Era alto, y muy delgado, como si de un esqueleto se tratara. Su rostro era blanco, y sus rojos ojos miraban con un odio impenetrable, como si odiase a todo ser existente. Su nariz era chata, con unas pequeñas rayas en lugar de orificios que le daban un terrorífico aspecto de serpiente...
Se trataba, sin la menor duda, de lord Voldemort.
- ¡Mi… mi señor! ¡Po… por fin! – tartamudeó Pettigrew.
- ¿Qué haces tú aquí, Colagusano?- espetó Voldemort, con su fría voz.-. ¡Te dije que te encargaras de los Potter!
- Pe… pero…
- ¡Nada de “peros”! ¡Vete de aquí! – bramó Voldemort.
- ¡Señor! So… ¡Soy el guardián de los Potter! ¡Su guardián de los secretos! – Soltó, asustado, Peter Pettigrew (Colagusano).
Al oír estas palabras, los ojos de Voldemort se agrandaron y se volvieron de un rojo más intenso.
- ¿Dónde? ¿Dónde están esos asquerosos intentos de mago? ¡CONTÉSTAME PETTIGREW!
- En... en… - Pettigrew estaba cada vez más pálido, y parecía a punto de vomitar. Entonces, ante la mirada enfurecida de Voldemort, pareció decidirse, a pesar de su creciente palidez. - En el número 7 de Godric’s Hollow - soltó al fin.
Sin decir una sola palabra más, Voldemort desapareció.

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Lily Potter rió. Se encontraba en el salón de la casa, viendo como James perseguía torpemente Harry, que iba volando en su pequeña escoba y no paraba de reír.
- ¡Hay que ver como vuela Harry! ¡Igualito que su padre!
- ¡No seas engreído James! ¡A su edad ni tú hubieras soñado volar así!
Ambos rieron.
- ¡Porque nadie me dio una escoba!
- Lo sé, ¡me lo has dicho mil veces!
Y volvieron a reír. Harry, cansado, se bajó de su escoba y fue corriendo hacia Lily, que lo levantó en el aire.
- ¡Hay que ver que grande estás! – Dijo ella.
Harry rió, y Lily lo abrazó. Luego lo puso en el suelo, y salió de la habitación. El niño, contento, salió corriendo hacia su padre, que empezó a hacer salir de su varita ráfagas de humo de colores.
Harry reía en su pijama azul, intentando coger el humo inconsciente de que lo observaban desde la ventana que daba a la calle.
- Creo que ya se ha cansado de tanto juego, James – dijo Lily, entrando a la habitación -. Lo llevaré a dormir.
- Está bien... Mañana vienen Sirius y Lupin, y seguramente también quieran jugar con él.
James cogió al niño en brazos y se lo entregó a su mujer, que se fue con Harry hacia el piso de arriba. Luego, desperezándose, arrojó su varita al sillón, sin preocupaciones.
James miró a su alrededor. Estaba encantado de poder estar allí, con su mujer y su hijo, y sin preocupaciones. Aunque eso significara no poder salir de la casa, pues le había prestado a Dumbeldore su capa invisible.
Miró a través de la ventana, y se puso rígido cuando le pareció ver algo escabulléndose, así que continuó observando. Y de pronto se relajó. Sabía que Voldemort lo buscaría, pero le sería imposible encontrarlo. Peter nunca revelaría su paradero, y Voldemort nunca sospecharía que sería él su guardián de los secretos… aunque esto también lo atemorizaba. Temía que fuese a por Sirius o Lupin pensando que sería uno de ellos su guardián… Pero así lo habían decidido, además, Dumbledore sabía lo que hacía.
Entonces, un ruido lo sacó de su ensimismamiento.
Había oído unos pasos, o eso le pareció. En aquel momento, se abrió de un golpe la puerta de entrada, y ahí en el umbral estaba un hombre. Un hombre blanco como una calavera y con rostro de serpiente.
James, sin su varita cerca, sólo alcanzó a gritar
-¡Lily, coge a Harry y vete! ¡Es él! ¡Vete! ¡Huye! ¡Le retendré!
Pero no pudo hacer nada. Antes de haber podido lanzarse al sillón en un intento desesperado de recuperar su varita, Voldemort pronunció la maldición imperdonable y hubo un destello verde. En el acto, James Potter se desplomó en el suelo, sin vida.

Lord Voldemort subió las escaleras, divertido, oyendo como Lily gritaba pidiendo ayuda. Iba pensando en lo estúpidos habían sido, creyendo estar seguros confiando su seguridad a sus amigos. Deberían de saber que esas armas debían descartarse en determinados momentos...

Lily cerró la puerta de la habitación de Harry a toda prisa con llave. Tampoco ella tenía su varita cerca. Se apresuró en amontonar una silla y varias cajas contra ella para intentar retrasar a Voldemort, aunque sabía que no serviría de mucho.
La joven mujer volvió a coger en brazos a Harry, a quien momentos antes había depositado en la cuna. Lo abrazó, temiendo que fuera la última vez que lo vería.
Se abrió la puerta de la habitación. Lord Voldemort entró, y con una sacudida de su varita, arrojó a un lado la silla y las cajas.
Lily, al verle, dejó a su hijo en la cuna tras ella y abrió los brazos. Sabía que no ayudaba mucho, pero quería agotar hasta el último recurso, hasta la última oportunidad de salvar a su hijo. Quería ser elegida en lugar de su hijo. Quería morir para que él viviera.
-¡Harry no, Harry no, por favor, Harry no! – Gritó desesperada, con las lágrimas resbalando por sus mejillas.
-Apártate, muchacha estúpida... hazte a un lado. Ahora.
-Harry no, por favor no, llévame, mátame en su lugar...
-Ésta es mi última advertencia
-¡Harry no! ¡Por favor!… ten misericordia… ¡ten misericordia! ¡Harry no! ¡Harry no! Por favor, haré cualquier cosa...
-Apártate. ¡Apártate, muchacha!
Lily no se apartó. No se rendiría ante Voldemort.
- ¡Avada Kedavra!
Una luz verde iluminó toda la habitación. Al instante, Lily Potter cayó al suelo, igual que su marido, sin vida.
Harry, sin llorar, estaba de pie en su cuna, aferrado a los barrotes y mirando a Voldemort con interés, pensando que sería su padre el que estaba bajo la capucha y que la luz verde no era más que un juego.
Voldemort se acercó a él, ansioso. Con cuidado, como si de un ritual se tratase, apuntó a la cara del niño, que rompió a llorar al darse cuenta de que ese hombre no era su padre, y de que su madre no volvería a levantarse.
- ¡Avada Kedavra! – Gritó lord Voldemort.
Un destello verde volvió a iluminar la habitación.
Lord Voldemort cayó muerto en el piso. Harry Potter siguió llorando.

Bueno, si has llegado hasta aquí leyendo, te felicito!! Y ahora os pido por favor a todos que me digáis qué os ha parecido.. Muchas gracias!!!

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Imagen de r.lovegood

Hola FanFicProject.

No me felicites por leerte, todos los aportes merecen ser leídos por los lectores, ese debería ser el espíritu del foro, compartir.
Aún cuando el texto que has publicado arroja como nuevo elemento los sucesos referidos a la traición de Pettigrew, previos al ataque de Voldemort contra los Potter vistos desde tu inventiva, algo me dice que las próximas actualizaciones serán mas interesantes.
Te sigo!
Saludos!

Imagen de FanFicProject

Muchas gracias por el comentario!!!!
bueno si te digo la verdad tengo un proyecto en mente pero aun no se si lo sacare a la luzz jeje
Un saludooo!!!!

Imagen de Anonymous

te felicito me alegra tener una perspectiva y compleja del antes de.... sigue asi te leo

Imagen de Sirius

Hey!
Tú si que saves! Me ha encantado tu forma de contar el principio de la historia, y a mi hermano también. Y que conste que somos muy exigentes en todo lo referente a Harry Potter. Te damos un Extraordinario y porfavor sigue escribiendo!

Imagen de scrapimon

la verdad es k perdi la pagina hace mil de este foro...
pero tengo k decirlo a sido espectacular.. es genial ver y leer como creen otras personas los principios de harry .. ojala sigas escribiendo para seguir leyendote!!

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